lunes, 10 de diciembre de 2012

Capítulo 1

Olvidar. He de empezar de cero. Olvidar todas aquellas personas que he conocido. Todos aquellos lugares que he recorrido, para empezar mi nueva vida. Soy inglesa, aunque ahora resida en Madrid. Quiero cambiar de aires y volver a mis orígenes, la tierra anglosajona en la cual apenas brilla el sol. Allí tengo muchos amigos, pero solo uno especial: Louis Tomlinson. Él me vio nacer. Literalmente, ya que su madre y la mía son muy amigas. Louis es dos años más mayor que yo, pero por lo demás, somos iguales. Vivíamos en Doncaster, un pueblecito en South Yorkshire. Íbamos juntos al colegio, aunque solo nos veíamos en los recreos. Naturalmente, íbamos a distintos cursos. Él siempre me ha ayudado en mis estudios, mientras yo le enseñaba lo que más le gusta ahora en el mundo, cantar; aparte de dormir, que eso lo aprendió por sus propios medios.

Como había decidido volver a mi ciudad natal, decidí llamar a Louis.
  - ¿Diga? - Supe que Louis no se esperaba mi llamada.
 - Louis, soy yo, Alex. - Él ahora estaría sorprendido, ya que cuando hablamos por Facebook, dice   que me extraña mucho.
 - ¿Cómo es que me llamas? ¿Ocurre algo?
 - Sí, me vuelvo a Doncaster, contigo, te echo de menos amigo.
 - Oh, vale. Pero tendrás que venir a Londres, ya que yo también me he mudado.
 - Perfecto, sabes que siempre me han gustado las grandes ciudades.
 - Sí. Si quieres puedes venir a vivir conmigo, solo si no te importa que tenga un compañero de piso.
 - Vale. Mañana mismo estoy en el aeropuerto. Venid tu compañero y tu, así le conozco y te veo en cuanto antes.
 - Vale, allí estaremos. Dejo que te hagas las maletas. Adiós.
 - Besos.
La llamada finalizó. Mi vida si que había cambiado. Ahora viviría con Louis, y con su compañero de piso, que seguro que es majísimo. O eso me dijo Louis cuando hablé con él por Facebook.

Al día siguiente, al llegar al aeropuerto londinense y coger mis maletas, decidí buscar a Louis y a mi futuro compañero. El aeropuerto estaba vacío, apenas había gente, pero, como yo soy muy patosa, resvalé y me caí al suelo, y sin querer, le hice la zancadilla a un chico que andaba por ahí.
 - Perdón, lo siento. Es que soy muy patosa. Lo siento.
 - Oh, no pasa nada, tranquila. - Me ayudó a levantarme. - ¿Tu eres Alex? - Preguntó mientras me comparaba con una foto.
 - Sí, ¿nos conocemos?
 - No, pero creo que vamos a vivir juntos.
 - Entonces, ¿tu eres el compañero de piso de Louis?
 - Sí. Él ahora esta hablando con el taxista. - Hizo una breve pausa que a mi se me hizo eterna. - Vamos, ¿te llevo una maleta?
 - Vale, gracias. - Su mano rozó la mía, y para un segundo quise que se parara el tiempo. Mi corazón empezó a latir, y me sudaban las manos. Entonces pensé aquel chico me estaba gustando. - Y... ¿cómo te llamas?
 - Zayn, Zayn Malik. - Zayn, bonito nombre, al igual que sus ojos, su sonrisa, su mirada, su perfecto tupe con una mecha rubia y su brazo lleno de tatuajes.
 - Guau...
 - ¿Tan bonito es mi nombre? -  Yo estaba empanada mirando su brazo, pero pude entender su pregunta.
 - No digo "guau" por tu nombre, si no por tu brazo. ¿Te aburres mucho no? Aunque son preciosos.
 - No más que tú.

Un enorme silencio inundó nuestra conversación. Los dos habíamos sonrojado y mirábamos hacía el suelo, en dirección a la salida. Solo hubo una cosa que me devolvió a la realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario