- Claro. - Mi tono todavía era de enfado.
- ¿Me ayudas... a... lograr...? ¿Me ayudas a ser cantante?
No supe por qué, pero empecé a llorar, y una pequeña sonrisa asomó por mi rostro.
- Ey. - Zayn me cogió por los hombros, y su cuerpo estuvo, otra vez, demasiado cerca del mío. - ¿Por qué lloras?
La verdad, no lo sabía ni yo, asi qué, simplemente le abracé y le dije en un susurro: "Pues claro que te ayudo".
***
- Bueno días, princesa. - Zayn me dio un beso en la mejilla.
- Wow! ¿Tostadas? ¿Tuyas?
- Sí, la magia de Internet. ¿Desayunamos?
No me había dado cuenta hasta que empecé a desayunar, que en aquella bandeja había una rosa y una servilleta con algo escrito. Olí la rosa, que olía a perfume de Zayn. Era simplemente perfecta. Abrí la servilleta, y en ella, con una bonita caligrafía ponía: "´Cause I´ve got three little words that I´ve always been dying to teel you... I love you Alex". Mi cara era de poker completamente, no me lo creía.
- ¿Y esto? - No podía parar de sonreír.
- Ayer fui muy borde, y bueno, si no te lo decía me moría. Lo dice el propio verso.
- Ahh... - No sabía que decirle, apenas podía articular palabra.
- ¿No puedo quererte?
- No es eso. O sea, eres un gran chico y...
- ¿Y...?
- Zayn, decir esto siempre me ha costado mucho. ¿Puedo utilizar tu servilleta? - Zayn asintió. Cogí un bolígrafo, y muy decidida escribí: "Baby, I loved you first"
- ¿Primero?
- Desde el día en el que te hice la zancadilla en el aeropuerto ¿recuerdas?
- ¿Cómo no iba a acordarme de la primera vez que vi esos preciosos ojos? - Zayn y yo nos quedamos mirándonos. Estábamos sentados el un junto al otro.
De repente, Zayn, con su mano me acarició la mejilla, y acercó su cara un poco más a la mía. Esta parte, es en la cual, en toda película, los amantes se demuestran su amor enfundándose en un apasionado beso, pero en vez de eso, Zayn me hizo una pregunta.
- ¿Cuál fue la última vez que te han besado?
- Ehh. -¿A qué venía eso ahora? - Tú. Ayer. En el London Eye. ¿No te acuerdas?
Entonces pude sentir los tiernos labios de Zayn junto a los míos. Aquel chico, del cual me enamoré de la manera más tonta, ahora me estaba besando, como si ese beso, fuera a ser el último de su vida.
- Te quiero, Alex.
- Y yo a ti, Zayn.
En ese momento, Zayn y yo éramos oficialmente una pareja, y tenía más sentido que desayunáramos juntos en mi cama, con una rosa perfumada. Al acabar, le dije a Zayn, que había mejorado mucho en sus artes culinarios, pero él no se estaba preparando para ser chef, sino para ser cantante.
- ¿Y por donde empezamos? - Zayn estaba completamente perdido.
- Baile. Lo de cantar, para más tarde.
Me dirigí al baño. Me lavé la cara, aun con una gran sonrisa., me maquillé un poco y recogí el desayuno. Fuimos al salón y pusimos una de mis canciones preferidas, Die Young. En cuanto empezó a sonar la música, me di cuenta de que Zayn apenas tenía sentido del ritmo. Tras dos horas bailando, mejoró un poco.
- ¡Por favor! ¡Paremos ya! Estoy muerto. - Zayn estaba sin aliento. ¿Qué te parece si volvemos a mis artes culinarias?
- De acuerdo. - La verdad, se me había pasado la mañana volando. Aunque dudo mucho poder olvidarla.
Espero que os guste :)





