***NARRA NIALL***
Tengo sueño. En toda la noche no he podido dormir. Sé que es importante descansar antes de enfrentarme a un día tan excitante y quizás, agotador, pero no lo logré. Al final dejo de intentarlo y me preparo para ir a Dublín, cerca de mi ciudad nata, Mullingar. Llego al Convention Centre Dublin de madrugada, preso de los nervios. Creo haver oído como me comparaban con Justin Bieber, y creo que no es una mala comparación Quiero llenar estadios, grabar álbumes y trabajar con algunos de los mejores artistas del mundo, y el casting supone el punto de partida.
Subo al escenario. Estoy confiado, pero aún así sigo nervioso.
- ¿Todo bien, Dublín? - Pregunto. Luego dirigiéndome a Louis Walsh, añado. - Hoy estoy aquí con el fin de convertirme en el mejor artista del mundo.
- ¿Acaso eres un Justin Bieber irlandés? - Pregunta Walsh.
Contesto afirmativamente. Después intercambio bromas con Katy Perry, la juez invitada. Me quedo atónito al comprobar que soy capaz de bromear con una cantante de fama internacional como ella, y veo que no estoy tan nervioso como antes.
Llega el momento de iniciar el casting y canto I´m Yours, de Jason Mraz, pero Simon de dice:
- Niall, esta canción es una elección un poco perezosa, todos los años, alguien la entona. ¿Dispones de alguna otra canción?
Eso descasilla un poco mis planes, pero opto por cantar So Sick, de Ne-Yo, canción que resultaba un tanto simbólica, ya que Justin Bieber la cantó en el concurso StrarFord Star, y que lo volvió famoso. Canté de manera poco memorable. Seguía nervioso, porque apenas puedo mirar al jurado. ¿He hecho lo suficiente como para impresionar al tribunal? Estoy impaciente por saberlo.
- ¡Considero que eres adorable! Tienes carisma, solo creo que quizás deberías trabajar para incrementarlo; eres joven, yo inicié mi carrera a los quince, y no alcancé el éxito hasta los veintitrés. - Dice Katy Perry.
- Creo que no estas preparado. - Empieza Cowell. - que elegiste la canción equivocada; no eres tan bueno como creías, pero sin embargo, me gustas.
- Sí, es obio que eres delicioso. - Dice Cherly Cole. - posees un gran encanto, pero la canción te venía grande, chaval.
Todos los veredictos son ligeramente ambiguos, me resulta difícil pensar como votarán.
- Creo que tienes algo. - Dice Walsh. Confio en éñ, quizás por ser irlandés, o por ser especialista en organizar bandas. - Creo que gustarás a la gente porque eres simpático.
- ¿Así que gustará a la gente por su simpatía? - Dijo Cowell, algo sarcástico y desdeñoso. El público se empieza a reit, y yo también.
- ¿Por qué no te callas? - Responde Walsh algo irritado.
Llega el momento de las votaciones. El primero que habla es Cowell.
- Bien, votaré que sí. - dijo.
Lanzo el puño al aire, cual futbolista y me beso la mano. No pensé que votaría que sí. Una gran felicidad hay en mi, pero cuando Cherly Cole vota "no", caigo en la frustración. Estoy totalmente destrozado.
- ¡Yo votaré que sí! - Exclama Walsh. Con un "sí" de Perry sería suficiente.
- Solo quiero decirte que estoy de acuerdo con Cherly, - empieza Katy. - necesitas más esperiencia y, dicho sea de paso, no basta con ser simpático. No es la simpatía la que vende discos es el talento, y este está latente en ti.
Katy hace una pausa. Esto me hace ponerme más nervioso. Puedo ver como Walsh también se pone nervioso. Un instante después, Katy continua.
- Claro que has pasado a la segunda fase.
Estoy tan emocionado que pego un brinco y suelto un grito, que amplificado por el micróofono, mi voz suena mucho más grave que al cantar.
- No nos decepciones. - Dice Katy, cuando estoy abandonando el escenario.
- Es encantador. - Pude oir como Cowell hablaba en la lejanía.
Estoy feliz. Lo ha conseguido. Y una parte de mi, me dice que no les voy a decepcionar.