viernes, 28 de diciembre de 2012

Capitulo 5

Irse a vivir con alguien era un término muy global. ¿Estaba seguro Louis de que quería pasar el día a día con Eleonor? No es que me pareciese mal, pero me podría haber preguntado mi opinión, o haberme pedido consejo. Desde que llegué a Londres, parece que Louis prefiere estar con su novia. Entiendo que se quieran, pero yo llevo más de dos años sin verle.
 - ¿Te encuentras bien? - Zayn estaba preocupado por mí, ya que mi rostro estaba completamente blanco. - Alex tienes mala cara.
 - Si, tranquilo, estoy bien. - Por un momento quise olvidarme del tema de Louis y su novia. Y tenía la escusa perfecta. - ¿Me ayudas a buscar trabajo?
 - Claro. Me tienes aquí para lo que quieras, excepto cocinas.

Nos metimos en mi habitación con el portátil. Yo estaba tumbada en mi cama, y Zayn desde la litera de arriba miraba la pantalla. Me di cuenta, de que Zayn era muy alto, porque le colgaban los pies por el otro lado de la cama. Puede que esta fuera estrecha a lo ancho, pero el seguía siendo alto. Abrimos el navegador, pero no se nos ocurría nada. Mientras Zayn pensaba un trabajo, yo me puse a imaginas como sería mi vida con él, viviendo solo con él. Si todas las mañanas iban a ser así, no me volvería a cambiar de país. A demás, Zayn era un chico muy tierno. Anoche, durante la película, no me permitió pasar miedo, y me llevo a la cama en brazos. Hoy, por la mañana intentó, aunque con intentos fallidos hacerme el desayuno, y ahora me estaba ayudando a buscar trabajo. Parece que ese chico que conoce ayer en el aeropuerto estaba dispuesto a ayudarme en todo lo que pudiera. Más no podía pedir.
 - ¿Que tal paseando perros? Así mientras yo te voy enseñando Londres. - La verdad, era una buena idea.
 - De acuerdo, pero ¿a quién le paseo el perro?
Zayn señaló el buscador de Internet. La verdad se me había olvidado para que tenía en portátil encendido si tenía a Zayn.
En los resultados de mi búsqueda, uno me llamó la atención. El chico se llamaba Liam Payne, y su perro Boris. Boris era enorme, marrón y blanco. Liam pedía que alguien cuidase y se hiciera cargo de Boris mientras él iba a la universidad. Decidí llamarle. Mientras, Zayn miraba más fotos de Liam y Boris.



 - ¿Diga? - Una voz masculina atendió mi llamada.  - Hola. ¿Eres Liam Payne, el dueño de Boris? Llamaba por tu petición para cuidarle.
 - Ohh el primer interesado. Muchas gracias. ¿Cómo te llamas? Háblame de ti.
 - Me llamo Alex Edward. Nací en Doncaster y siempre me han gustado los animales, sobre todo los perros, aunque mis padres nunca me dejaron tener uno, aunque, de hecho, tenía una araña llamada Harry, pero eso era más interés científico.  - Mientras hablaba con Liam, Zayn no daba crédito a lo que decía. - Pero tranquilo, mi querido arácnido murió cuando yo tenía quince años, asique tu perro no corre peligro.
 - De acuerdo. Si has leído todo mi artículo en Internet, sabrás que te tienes que quedar contigo a Boris, en tu casa. Cada semestre iré a verle.
 - Me parece bien. - Suponía que a Louis no le importaría, ya que le encantan los perros.
 - Entonces mañana me paso por tu casa. ¿Dónde vives?
Le di todos mis datos, y después, la llamada finalizo. Mi segundo día en Londres y ya tenía trabajo.

Zayn y yo decidimos ir a comprar, debido a que no había pan no nada de comida. Dimos una vuelta por Londres, pero al final decidimos ir a un restaurante a comer.
 - ¿Cómo es que tenias una araña cuando eras pequeña?
 - A mi padre y a mí. - Hice una pausa mientras nos sentábamos en una mesa. - Nos encantaban los insectos. Una vez, fuimos al zoo y vi una araña. Lo único que recuerdo, es que aquella araña tenía mucho pelo, y yo quería una igual. A los dos días, mi padre y yo fuimos a una tienda de animales, y me compre a Harry. También recuerdo que cuando se la enseñé a Louis, el gritó y se asustó mucho, no le gustan los bichos.
 - ¿Y porque le llamaste Harry?
 - No sé, me gustaba ese nombre, y además acababa de ver la segunda película de Harry Potter. Así que, arañas más Potter, igual a mi mascota Harry.
 - ¡Que imaginación tienes!

Llegaron los platos, y luego estuvimos hablando sobre Londres y sus encantos. Cuando acabamos de comer, paseamos por toda la ciudad, viendo los monumentos más importantes. Yo no pare de hacer fotos, aunque, cuando no tenía la cámara entre las manos, notaba como Zayn intentaba darme la mano. Era muy tierno. Cuando volvimos a casa, ya era de noche. Ninguno de los dos teníamos hambre, asique nos tomamos un té, y mientras jugamos a las cartas.



P.D.: DATO INFORMATIVO PARA DIRECTIONERS: En la primera foto aparecen Zayn y su perro Boris.
P.D.: Si queréis el siguiente. Me gusta.


jueves, 27 de diciembre de 2012

Capítulo 4

Aquella pregunta rebotó en mi cabeza. Odiaba dar datos acerca de mi vida, sobre todo por razones que prefiero olvidar. La razón por la cual me mudé a otro país, España, era algo complicada, pero no podía mentir a Zayn, aunque sería el único que supiera la verdad. La verdadera razón por la cual me cambié de país.
 - Pues la razón... es... necesitaba cambiar de aires, a demás, es un país precioso, deberías visitarlo. - Aquella razón no era la verdadera. ¿Porque le habré mentido? La verdad, han sido las primeras palabras que se han pasado por mi cabeza.
 - ¿Segura? No pareces muy convencida. - ¿Cómo puedo saber que no era verdad? ¿Acaso tenía un sensor para las mentiras?
 - No. Es que... me enamore... de alguien... y me dolía verlo a diario.
 - ¿Ese alguien? ¿Le conozco?
 - Esto... si. Es Louis. Pero ya no siento nada por él, por eso he vuelto, a demás, tiene novia.
 - Ya, a demás, Louis y tú no pegáis. Te vendría mejor un chico de tu edad.
 - Si tú lo dices. Bueno. - Quise cambiar de tema. - Tengo hambre, ¿encargas una pizza y vemos una peli?
 - Vale. Encarga tú la pizza y yo pongo la película.
Seguramente Zayn escogería una película de miedo, ya que todos los chicos son iguales. Cuando vino el repartidor, Zayn pago la pizza porque yo todavía seguía teniendo euros, y después, pusimos la película. En la pantalla apareció el título: "Paranormal Activity 3". Intuí que el ya la había visto, porque estaba seguro de que no se sobresaltaría ni una vez.
 - ¿No la has visto no?
 - No, pero siempre hay una primera vez.

En el primer sobresalto, o sea, a los diez segundos, note como mi mano temblaba. Zayn debió notarlo, y sentí como sus cálidos dedos intentaban entrelazarse en los míos. Decidí darle la mano, ya que, he de reconocerlo, estaba cagada. Al acabarnos la pizza, Zayn me soltó la mano, pero inmediatamente me abrazo, mucho mejor. Era una escena muy rara. Dos personas, que se habían conocido aquella misma mañana, estaban abrazadas viendo una película de terror. Una sensación en mi estomago había nacido. La verdad no sé lo que era. ¿Pura felicidad? No lo sé. Pero era una sensación que no quería que se fuera nunca. Cuando acabo la peli, yo ya estaba casi dormida, pero el chasquido de un beso de Zayn en mi frente me despertó. El pronuncio algo, pero no supe el que, ya que estaba como en otro mundo. Zayn decidió llevarme a mi habitación, que a la vez era la suya. Me dejo en la litera de abajo, me dio un beso en la mejilla y pude entender que me decía: "Buenas noches, preciosa"

Mientas duermo, mi subconsciente esta activo. Entonces, estuve pensado, que el hecho de que Zayn me hubiera llamado "preciosa" tampoco me había molestado tanto. Sería que a lo mejor el si me veía preciosa. Tanto como yo a él.

***

Al dia siguiente, olía a tostadas quemadas. Aunque me gustaba el olor a quemado, decidí ir a la cocina. Vi a Zayn, con una tostada quemada en cada mano. Aunque eso no fue lo que más me llamo la atención. Zayn estaba en calzoncillos. Pude ver, que no solo tiene tatuajes en el brazo, sino que también en la espalda y el torso. Pude ver, una vez más, que iba al gimnasio, y la verdad, se agradecía.
 - ¿Ya no sabemos ni hacer unas tostadas?
 - Pues la verdad, no. Nunca he sabido cocinar. Sabes que prefiero cantar.
 - Trae, yo cocino.
Pusimos la radio y Zayn se puso a bailar, mientras untaba mantequilla a las tostadas. Cuando las dejo en el plato, me abrazo. Pude notar que su cuerpo estaba caliente. Seria porque no paraba de moverse por toda la cocina o porque se le quemaron las tostadas y hacía calor.
 - Bueno días. Louis todavía no ha llegado. Si quieres te ayudo yo a buscar trabajo.
 - Vale. - La verdad, es que me apetecía que Louis no llegara. - ¿Y en que puedo trabajar?
 - Pues en la radio, el periódico... puedes cocinar en un bar. Por lo menos a ti no se te quemara nada.

Los dos nos reímos. La verdad, ese chico era majísimo. Los dos nos reímos al oír como una llave quitaba todos los cerrojos. Era Louis.
 - Hola. - Dije. - No te hemos hecho el desayuno porque nos quedamos sin pan. Alguien lo quemo. ¿Verdad Zayn?
 - Pues entonces tendréis que comprarlo. Cambiando de tema. Venía a deciros algo.
 - ¿El qué? Cuenta.
 - Me voy a vivir con Eleonor.
Aquella palabra no la entendí bien. ¿Vivir? ¿Irse a vivir? Louis era mi mejor amigo, y le deseaba lo mejor, pero eso significaba que Zayn y yo estaríamos solos. Buenísima noticia.
 - ¿En serio? Me alegro mucho, de veras.
 - Ya, pero ¿sabréis cuidar de la casa?
 - Tu tranquilo. - Dijo Zayn. - Nos apañaremos
 - ¿Seguro? - Zayn y yo asentimos. - Bueno, me fiare de vosotros. Mañana vendré a por mis cosas.
 - Adiós. Y mándame vuestra dirección.




 

Capítulo 3

"So c-come on
You got it wrong
To prove I’m right I put it in a so-o-ong
I don’t know why
You’re being shy
And turn away when I look into your ey-e-es.
Everyone else in the room can see it
Everyone else but you"


 - Está bien. - Aunque era algo corta, pero se podría acabar.
 - No mientas, es un horror. Ni a Niall ni a mí nos gusta. Quédatela si quieres, dudo mucho acabarla.
 - Vale, me la quedare, y si me surge la inspiración, la acabaré, pero que sepas Zayn, que tienes el gusto en el dedo meñique del pie izquierdo, porque este verso esta genial.
 - ¿Entonces, si digo que eres una de las chicas más hermosas que ha pisado este apartamento, y bien han sido pocas, me equivoco? - Joder, menudas preguntitas que tenía.
 - Seguramente, ya que ningún chico se ha fijado en mi antes. Todos pensaban que Louis y yo salíamos juntos.
 - Ohh, pues me llena de orgullo ser el primero que se fija en ti. - Zayn miró al suelo, y pude notar como su rostro cambiaba completamente a rojo, al igual que el mío. Sería verdad lo que decía.

Toc, toc. Era Louis, que habría venido de trabajar. Me di cuenta de que el tiempo se me había pasado volando. Seguramente Louis llevaría detrás de la puerta de nuestra habitación mas de cinco minutos, ya que era muy cotilla. Una chica asomaba detrás de él. Era guapísima, pero nunca pensé que sería la persona que ahora me iban a presentar.
 - Zayn, tu hermana, Eleonor, ha venido a visitarte. Ohh, pero si estas aquí. - De repente, los labios de Eleonor se juntaron con los de mi mejor amigo. Yo me alegré por él, aunque me puse un poco celosa, ya que nunca antes nadie se había puesto entre nosotros.
 - ¿Sois novios? Ya veo todo lo que me cuentas... - Louis notó que me había molestado el no saberlo, porque siempre nos contábamos todo.
 - Lo siento, se me pasó con lo de tu llegada. Zayn, si quieres puedes ir con Eleonor al salón, yo me quedo aquí con Alex.
 - Vale. - Dirigió su torso hacia su hermana. - Y Eleonor, como es que no... - Su voz se mezclo con el sonido de la calle, mientras se alejaba de nuestra habitación.
 - ¿Que? ¿Te gusta tu nueva vida?
 - Sí, aunque ha cambiado demasiado. Ahora viviré con mi mejor amigo, y voy a compartir habitación con un chico que parece que no para de lanzarme los trastos. No parece mal plan. - Y la verdad, no lo era. - Aunque tendré que buscar trabajo.
 - Te ayudo en eso si quieres. ¿Miramos algo en Internet?
 - No, ahora quiero descansar. Son las siete, pero aun así quiero dormir. No me despertéis para cenar, no tendré hambre. Buenas noches
 - Vale. Adiós. - Se acercó a mí y me dio un beso en la frente.  - Duerme pequeña-
Y el seguía en sus trece de llamarme pequeña.
***

Un portazo me despertó. Todavía era de noche. Serían las diez o así. Escuche que Eleonor se había ido. Entre el silencio, pude oír como unos pasos se dirigían hacia mi habitación. Alguien abrió la puerta. Entre tanta oscuridad, puede distinguir una mecha rubia andante iluminada por mi reloj de mesilla. Supe que era Zayn.
 - Tu hermana es muy guapa, se parece a ti. - Ahora me tocaba a mi lanzar los trastos.
 - Ya, mucha gente nos lo dice. Aunque ella es mayor, así que técnicamente, yo me parezco a ella.
Entonces me quede mirándole. Sus ojos, oscuros como la miel tostada, me observaban. Su cuerpo, realmente bien proporcionado, estaba a poca distancia de mi. Se notaba que Zayn iba al gimnasio, y la verdad, le sacaba mucho partido. Me volví a fijar en su brazo, lleno de tonta negra.



 - ¿Te gusta la música? ¿O cantar?
 - Si, ¿por qué lo preguntas?
 - Por tu tatuaje. - Tenía un micrófono en el antebrazo, era simplemente perfecto, como él. - ¿Qué significa?
 - Pues no lo sé la verdad. Me gusta la música, y me encantaría ser cantante, pero no creo que sea posible.
 - ¿Por? Si luchas por algo, lo conseguirás.
 - Llevo luchando diecinueve años para que mi voz cambie, pero solo cambio una vez, a los trece años, y solo sirvió para que empeorase.
 - Pues tienes una voz muy bonita. Y saber escribir letras, sabes. - Le señale la hoja de su canción, que había guardado en mi mesilla.
 - Pero... no sé, ¿quiénes serian mis fans? ¿A quién le gustare?
 - A mi sí. Yo seré tu primera fan. - Segunda indirecta del dia. - Pero no te preocupes, las fans llegan solas. Cambiando de tema, ¿y Louis?
 - Se ha ido con mi hermana, hoy pasaran la noche juntos. Hoy hacen cinco meses como pareja.
 - Ohh, que tierno. Ya me gustaría celebrar a mi algo así con mi novio, que no existe.
 - Y a mi...
 - ¿No tienes novia?
 - No
 - Pues entonces la gente de Londres esta ciega. - Tercera y última indirecta por hoy.
 - Bueno, dejemos de hablar de mí. ¿Porque te mudaste a España?


P.D.: SI QUEREIS EL SIGUIENTE. ME GUSTA :)
P.D.2: TARDARE ENTRE DOS DIAS EN SUBIR LOS CAPITULOS

martes, 11 de diciembre de 2012

Capítulo 2

Louis. Estaba apoyado sobre el taxi, hasta que me vio, ya que salió corriendo a abrazarme.
 - Hola preciosa. - Odiaba que me llamasen preciosa, princesa, pequeña... Todo eso lo odio, pero como Louis siempre ha sido el mayor, pues se lo perdonaba.
 - Hola, te he echado de menos. ¿Vamos en taxi no?
 - Noo, el taxi es para que nos lleve a la estación de helicópteros, después cojamos un yate, y para finalizar, coger un submarino. Después de todo eso, habremos llegado a casa. - Este era mi mejor amigo Louis, siempre con su sarcasmo.
 - Pues no hagamos esperar al submarino. - Siempre le seguía la corriente.
Zayn metió mi maleta en el maletero y después de ello nos metimos en aquel taxi. Louis se sentó en el asiento del copiloto, y Zayn y yo en los asientos de atrás. Zayn estuvo todo en camino mirando por la ventanilla. Parecía un niño pequeño. Louis no paraba de mirarme por el espejito del coche. Una vez nuestras miradas se cruzaron, le gesticulé con los labios que tenía que hablar con él a solas, sobre Zayn.

Llegamos a un edificio un poco viejo, ya que tenía tres pisos y la pintura de la fachada se estaba agrietando. Esa iba a ser mi nueva casa, en la que mi vida cambiaría. Al llegar al apartamento de Louis, vi a lo lejos del pasillo, lo que parecían se dos habitaciones. Tendría que haber un error. ¿Eramos tres personas con solo dos habitaciones? Creo que no.
 - Louis, ¿el día que nos enseñaron a sumar tu no estabas verdad? - Zayn rió por lo bajo.
 - ¿Por? - Que cortito era.
 - Somos tres personas y aquí solo hay dos habitaciones. Y yo no pienso dormir en el sofá.
 - En la habitación de la derecha hay literas, listilla.
 - Ahh, entonces, ¿yo dormiré en la de la izquierda?
 - No, Zayn y tu dormiréis en las literas, ya que en la otra habitación está el colchón especial para mi espalda, sabes que la tengo mal. - Vale, sabía que era verdad, pero nunca pensé que iba a compartir habitación con un chico. Y menos con Zayn.
 - ¿A ti no te importa no Zayn? - Adiviné que su respuesta era no, ya que todos los chicos del mundo les ha gustado la idea de compartir la habitación con una chica.
 - No, si quieres te ayudo a organizar la habitación.
 - Perfecto. - Louis intervino en nuestra conversación. - Así congeniáis. Mientras yo me voy a trabajar.
 - ¿Trabajas? ¿Tú? Pues si que has cambiado en estos últimos años.
 - Sí preciosa, trabajo, en turismo. Y ahora me voy.
En ese mismo momento odié a Louis por dos motivos. Primero, por llamarme preciosa, y segundo, por dejarme a solas con Zayn. La habitación que íbamos a compartir era espaciosa, la litera estaba en el medio, y tenía dos armarios, uno a cada lado. Uno de ellos, el de Zayn, estaba abarrotado de ropa. Intuí que le encantaba, sobre todo las sudaderas beisboleras, ya que tenía una con su nombre bordado. Mientras yo colocaba mis cosas en el armario, él me contó que le encantaban los tatuajes, ya que tiene muchísimos, y cada uno con su significado. Yo le comenté que a me me gustaría hacerme uno, pero no sabía ni el qué ni dónde.
 - ¿ Tú que me aconsejarías? - Ya que él tenía tantos, pues podría aconsejarme algo.
 - Pues... Tatúate algo muy importante para ti, y el lugar... Es recomendable en un lugar donde no te lo veas, para no cansarte.
 - ¿Tú no has seguido mucho esa recomendación no?
 - No, a mi me encanta verme los tatuajes.
 - Pues... Me gustaría tatuarme el nombre de alguien especial... O no sé, ya veré
Cuando guardé la maleta al fondo del armario, oí como una hoja se arrugaba. Cuando cogí la hoja, vi que era un poema, o una especie de canción, y el poema lo firmaba un tal Javadd M.
 - ¿Esto es tuyo? - Le pregunté, aunque lo dudaba mucho, ya que en no se llamaba Javadd.
 - Sí... Bueno, lo escribimos un amigo y yo, en un campamento hace tres años. Lo guarde para dárselo a la chica que ame cuando me enamore.
 - ¿Y de dónde es tu amigo?
 - Es irlandés, pero él se llama Niall, Javadd es mi segundo nombre.



lunes, 10 de diciembre de 2012

Capítulo 1

Olvidar. He de empezar de cero. Olvidar todas aquellas personas que he conocido. Todos aquellos lugares que he recorrido, para empezar mi nueva vida. Soy inglesa, aunque ahora resida en Madrid. Quiero cambiar de aires y volver a mis orígenes, la tierra anglosajona en la cual apenas brilla el sol. Allí tengo muchos amigos, pero solo uno especial: Louis Tomlinson. Él me vio nacer. Literalmente, ya que su madre y la mía son muy amigas. Louis es dos años más mayor que yo, pero por lo demás, somos iguales. Vivíamos en Doncaster, un pueblecito en South Yorkshire. Íbamos juntos al colegio, aunque solo nos veíamos en los recreos. Naturalmente, íbamos a distintos cursos. Él siempre me ha ayudado en mis estudios, mientras yo le enseñaba lo que más le gusta ahora en el mundo, cantar; aparte de dormir, que eso lo aprendió por sus propios medios.

Como había decidido volver a mi ciudad natal, decidí llamar a Louis.
  - ¿Diga? - Supe que Louis no se esperaba mi llamada.
 - Louis, soy yo, Alex. - Él ahora estaría sorprendido, ya que cuando hablamos por Facebook, dice   que me extraña mucho.
 - ¿Cómo es que me llamas? ¿Ocurre algo?
 - Sí, me vuelvo a Doncaster, contigo, te echo de menos amigo.
 - Oh, vale. Pero tendrás que venir a Londres, ya que yo también me he mudado.
 - Perfecto, sabes que siempre me han gustado las grandes ciudades.
 - Sí. Si quieres puedes venir a vivir conmigo, solo si no te importa que tenga un compañero de piso.
 - Vale. Mañana mismo estoy en el aeropuerto. Venid tu compañero y tu, así le conozco y te veo en cuanto antes.
 - Vale, allí estaremos. Dejo que te hagas las maletas. Adiós.
 - Besos.
La llamada finalizó. Mi vida si que había cambiado. Ahora viviría con Louis, y con su compañero de piso, que seguro que es majísimo. O eso me dijo Louis cuando hablé con él por Facebook.

Al día siguiente, al llegar al aeropuerto londinense y coger mis maletas, decidí buscar a Louis y a mi futuro compañero. El aeropuerto estaba vacío, apenas había gente, pero, como yo soy muy patosa, resvalé y me caí al suelo, y sin querer, le hice la zancadilla a un chico que andaba por ahí.
 - Perdón, lo siento. Es que soy muy patosa. Lo siento.
 - Oh, no pasa nada, tranquila. - Me ayudó a levantarme. - ¿Tu eres Alex? - Preguntó mientras me comparaba con una foto.
 - Sí, ¿nos conocemos?
 - No, pero creo que vamos a vivir juntos.
 - Entonces, ¿tu eres el compañero de piso de Louis?
 - Sí. Él ahora esta hablando con el taxista. - Hizo una breve pausa que a mi se me hizo eterna. - Vamos, ¿te llevo una maleta?
 - Vale, gracias. - Su mano rozó la mía, y para un segundo quise que se parara el tiempo. Mi corazón empezó a latir, y me sudaban las manos. Entonces pensé aquel chico me estaba gustando. - Y... ¿cómo te llamas?
 - Zayn, Zayn Malik. - Zayn, bonito nombre, al igual que sus ojos, su sonrisa, su mirada, su perfecto tupe con una mecha rubia y su brazo lleno de tatuajes.
 - Guau...
 - ¿Tan bonito es mi nombre? -  Yo estaba empanada mirando su brazo, pero pude entender su pregunta.
 - No digo "guau" por tu nombre, si no por tu brazo. ¿Te aburres mucho no? Aunque son preciosos.
 - No más que tú.

Un enorme silencio inundó nuestra conversación. Los dos habíamos sonrojado y mirábamos hacía el suelo, en dirección a la salida. Solo hubo una cosa que me devolvió a la realidad.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Prólogo

Ser la responsable de la creación de la "BoyBand" del momento, es algo que te llena de felicidad. Y esa felicidad es la que yo siento a diario, al ver la alegria que las fans, o Directioners, ponen en su grupo musical favorito: One Direction. Ese grupo, no se hubiera formado, si un grupo de cinco chicos no hubieran tenido el mismo sueño: ser cantantes.

Esta es mi historia, la historia de como un grupo de cinco chicos, llega a la gloria.

Argumento

Alex Edward es una chica inglesa de diecinueve años que vivía en Madrid. Hasta que el destino le hizo cumplir el sueño perseguido por cinco chicos que no se conocían: ser cantantes y triunfar. Alex fue la pieza clave para unirlos a ellos. ¿Quieres saber cómo lo consiguió? Esta es la historia de cómo cinco desconocidos pasaron a ser aclamados por millones de personas en todo el mundo: el origen de One Direction.